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lunes, 21 de enero de 2013

Conoce nuestros secretos


MUND ha editado un DVD con dos vídeos (de dos y seis minutos cada uno) donde se recogen imágenes relacionadas con todo lo que rodea a la elaboración de nuestros calcetines. En los vídeos puedes ver el entorno y la localidad donde se manufacturan los calcetines (Pradoluengo, en la Sierra de la Demanda), las fábricas y las máquinas donde se producen, el proceso de empaquetado y almacenado, las oficinas de MUND en Burgos, y una muestra de la labor de patrocinio que MUND realiza dentro del ámbito deportivo. Bajo estas líneas compartimos contigo la versión reducida del vídeo (dos minutos).



En la versión extendida se muestra maquinaria antigua con la que antaño se elaboraban los calcetines. Una buena tejedora podía llegar entonces a hacer hasta veinticuatro pares de calcetines en una jornada de ocho horas; si pasaba de treinta, la tejedora ya era excepcional. Hoy en día si el producto que se elabora no es excesivamente complejo se pueden llegar a producir esos veinticuatro pares en una hora. Acompañan al reportaje trabajadoras de la época manipulando las máquinas. Merece la pena que lo veas. Debajo, la versión extendida (seis minutos).



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lunes, 23 de abril de 2012

"No se tiene conciencia del inmenso valor patrimonial e histórico de los edificios fabriles de Béjar"

Después de la primera parte de la entrevista a Carmen Cascón, licenciada en Historia y responsable del blog Pinceladas de Historia Bejarana, os dejamos con la segunda y última parte. Esperamos que os guste.

Los orígenes de MUND están en Pradoluengo, un pueblo que a partir del S. XIX ha sido el único de la provincia de Burgos en dedicarse a la industria textil. ¿Crees que podría hacerse el mismo paralelismo entre Béjar y la provincia de Salamanca?
En Salamanca no existieron centros industriales de importancia dedicados al textil, a excepción hecha de pueblos cercanos a la órbita bejarana como Puerto de Béjar o Fuentes de Béjar (ya en el siglo XX) o en localidades abulenses como Santa María del Berrocal o cacereñas como Hervás. Así no es de extrañar que Béjar se encontrase aislada y mal comunicada con respecto a los restantes centros fabriles de importancia. En ese sentido, durante la primera década del siglo XIX, la ciudad mantuvo un pulso con ciudades textiles catalanas dedicadas al sector lanero que perdió a lo largo del siglo. Además, el ferrocarril no llegó a Béjar hasta finales del siglo XIX, mientras que Cataluña ya disponía de vía férrea desde mediados de siglo. Hasta ese momento la comunicación tanto con proveedores (la lana procedía en su mayor parte de Extremadura y la maquinaria de Europa) como con clientes se realizaba por medio de la arriería a través de unos caminos no demasiado adecuados para una rápida comunicación.


¿Sabes si hubo relaciones comerciales o laborales entre Pradoluengo y Béjar?
Sabemos que existieron relaciones comerciales con Pradoluengo y con otros centros industriales de Castilla y León como Palencia. La verdad es que Béjar ha perdido buena parte de los archivos de sus fábricas, por lo que se desconocen, por desgracia, datos relevantes de volumen de producción, clientes y proveedores, y mano de obra contratada. En los últimos años se han logrado conocer algunos datos inéditos en relación a la Fábrica de Gosálvez que permiten establecer una relación estrecha de ésta con Pradoluengo en la primera mitad del siglo XX, lo cual es indicio de que otras instalaciones fabriles bejaranas pudieron haberla tenido.

Pradoluengo empezó su actividad textil con la fabricación de bayetas, luego continuó con la fabricación de boinas y fajas y finalmente se especializó en los calcetines. ¿Cuáles fueron los productos que produjo Béjar?
De los telares bejaranos salieron durante la Edad Media y Moderna bayetas, sempiternas, droguetes, ratinas, sargas y estameñas destinados en su mayor parte a uniformes militares y al abastecimiento del ducado. Destacó por entonces la fabricación de sayales por parte de los franciscanos e incluso se ha documentado la confección de lino. Durante los siglos XIX y XX, se mantuvo la especialización lanera, siendo muy apreciados nuestros paños a nivel nacional e internacional, sobre todo las piezas azul añil. Las fábricas de mayor nivel de productividad entonces eran Textil Navazo, la fábrica de Gómez- Rodulfo, la Fabril Militar y Rodríguez Arias. Con la guerra civil y la llegada del general Franco al poder, Béjar reforzó su producción al abastecer de paños a la “zona nacional”. Anteriormente, la pañería bejarana estuvo a punto de desaparecer, entre otras cosas porque se cortaron las contratas debido a la conclusión de la guerra carlista en la década de los 70 del siglo XIX y porque se comenzaron a demandar otras fibras como el algodón. A principios del siglo XX, la situación de los fabricantes era tan mala que no fueron capaces de adaptarse a la situación favorable de la I Guerra Mundial de que tanto se benefició la economía nacional. El triunfo del “bando nacional” y su política de castigo hacia Cataluña por su posición en favor de la república fueron aprovechados por los bejaranos para monopolizar con el estado el comercio de paños destinados los uniformes de la Guardia Civil, Renfe, Infantería, Marina y Aviación, por ejemplo. También se seguía abasteciendo a los clientes puntuales con artículos de novedades para el comercio. De todos modos, en la ciudad también existían fábricas de boinas, cintas, algodón hidrófilo, cordones, curtidos, pastas para sopa, papel, jabón, lejías, e incluso una fundición.


A través de un reportaje de Raúl Martín en El Correo de Béjar hemos podido saber que la antigua fábrica Hispano Textil está sufriendo en la actualidad el expolio de sus estructuras metálicas para ser vendidas. ¿Crees que el patrimonio industrial bejarano está lo suficientemente protegido? ¿Se trata la Hispano Textil de una excepción?
Por desgracia la protección de los edificios fabriles es nula. En general no se tiene conciencia del inmenso valor patrimonial e histórico de los edificios fabriles y en la mayoría de los casos han sido abandonados a su suerte. Además hay que tener en cuenta que por edificio fabril se puede entender desde las fábricas situadas en las riberas del rio Cuerpo de Hombre como los pequeños obradores y casas- fábrica que se encuentran dentro del casco urbano. ¿Cómo rehabilitar, poner en valor y gestionar este inmenso patrimonio? Tanto las autoridades locales como las de la comunidad autónoma se han lavado las manos a este respecto y se han cometido tropelías urbanísticas tan atroces como la demolición del Tinte del Duque, un edificio fabril de gran valor histórico, parte de cuyas instalaciones se remontaban al siglo XVI, siendo considerado como uno de los ejemplos manufactureros más antiguos de la península. Hoy por hoy sólo se contempla la protección como “Conjunto Histórico” de ciertas zonas de la ciudad, protegiéndose sólo las fachadas principales de los edificios que dan hacia la calle principal y a dos alturas. Así una de las casas- fábrica más características, la antigua fábrica de Higinio Cascón Torrico, dentro de la zona urbana, ha sido mutilada con la destrucción total de la fachada posterior y la elevación sobre el nivel original de otras dos alturas. La gran nave de TRANSA o García y Cascón, por ejemplo, se está hundiendo poco a poco ante la desidia general, y la chimenea de la antigua manufactura de Tomás Hernández Agero cayó bajo la piqueta demoledora aprovechando la oscuridad de la noche. Podría poner muchos más ejemplos de descuido, algunos de ellos tan dolorosos como el abandono progresivo de un conjunto tan magnífico como el de la Fábrica de Gómez- Rodulfo o el del antiguo obrador de Diego López, el primer bejarano que consiguió romper el monopolio ducal sobre el tintado de los paños, obteniendo su centro fabril el título de “Real Fábrica de Paños” por el rey Carlos III. No faltan, los edificios fabriles reconvertidos en obradores de dulces, oficinas del Vivero de Empresas o alquilados a cadenas de supermercados.


Comentaste una vez en nuestro blog que se está pensando instalar un Museo de la Industria Textil en Béjar. ¿Sabes si sigue en marcha ese proyecto y dónde se piensa instalar?
El proyecto de instalación de un Museo de la Industria Textil viene de lejos, aunque parece no tener fin. De momento se ha rehabilitado un antiguo tinte, el Tinte de Gilart, en las riberas del río Cuerpo de Hombre, en un lugar señalado por estar flanqueado por el medieval Puente de San Albín y el puente del ferrocarril (hoy sin uso por el cierre de la Ruta de la Plata en 1983). Sin duda es un lugar muy hermoso para el visitante una vez rehabilitado. Digamos que el continente está prácticamente acabado, aunque falta la musealización completa de un espacio de 3.500 metros cuadrados con un área de uso de 2.400 metros cuadrados efectivos. Creo que es importante que Béjar demuestre mediante este museo el potencial textil que poseyó en otro tiempo y que se mantiene en la actualidad, pero un museo no lo es todo. ¿De qué sirve mostrar una retrospectiva del pasado si no se protege al resto de edificios fabriles? Me parece que todavía queda mucho por hacer y no es por falta de modelos a seguir.


De vuestro blog nos ha llamado la atención la historia de la vida del bufón Don Francés de Zúñiga. ¿Nos puedes citar a algún otro personaje peculiar de tu localidad?
Béjar ha sido la cuna de personajes relevantes a lo largo de la Historia. Quizás el que llevamos más dentro los bejaranos es Mateo Hernández (1884-1949), escultor que empleó la talla directa para moldear a su antojo rocas tan duras como el granito o la diorita, utilizando como modelos a animales del zoo de París (donde vivió la mayor parte de su vida) y personajes de su entorno. Siguiendo las tendencias artísticas de la época que retomaban estilos primitivos por su expresividad, consiguió destacar por su reinterpretación del arte egipcio y mesopotámico, como bien se puede apreciar en sus obras, piezas que legó al estado español a su muerte y que hoy se conservan en el museo que lleva su nombre en Béjar. No debemos dejar de lado a don Nicomedes Martín Mateos (1806-1890), filósofo, pensador y escritor que se preocupó por la expansión de la educación entre los obreros, creando la Escuela Industrial (origen de nuestra Escuela de Ingeniería Industrial) destinada a la cualificación de la mano de obra obrera, así como el Ateneo Cultural “Casino Obrero” (entonces Casino de Obreros y todavía en funcionamiento) y la Sociedad Económica de Amigos del País. O José Lidón (1748- 1827), compositor, organista y maestro de cámara de la capilla del Palacio Real, o Andrés Dorantes (1500-1550) compañero del descubridor Cabeza de Vaca en sus expediciones por Nuevo México, o Valeriano Salas (1898- 1962) coleccionista y viajero que legó a su muerte todas sus obras de arte al ayuntamiento bejarano, o Tomás Olleros Mansilla (1838-1890) marino descubridor de las islas Tawi-Tawi en Borneo, o Florentino Hernández Girbal (1902- 2002) guionista de cine y maestro de las biografías, o Francisco González Macías (1901-1982) también escultor como su paisano Mateo, o Pedro Dorado Montero (1861-1906) natural del cercano pueblo de Navacarros, penalista y jurista de la Universidad de Salamanca, o tantos otros a lo largo de la Historia. Creo que para hacer una mínima lista de personajes curiosos me tendríais que hacer otra entrevista…



Carmen, muchísimas gracias por participar en nuestro blog respondiendo nuestras preguntas. Esperamos que sigas adelante con ese blog tan interesante sobre la Historia de Béjar, una localidad a la que animamos a visitar a todos los lectores de nuestro blog que no la conozcan.

Fotografías antiguas: Fotos Antiguas de Béjar y Documentos de Béjar.


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martes, 17 de abril de 2012

"Por fin podemos demostrar que Béjar sí tiene Historia"

Seguimos nuestra sección de MUND entrevista. A través de internet conocimos Pinceladas de Historia Bejarana, un blog llevado con esmero y rigor donde se puede encontrar multitud de información relacionada con la localidad salmantina. Dadas las analogías existentes entre Pradoluengo y Béjar (podéis recordar aquí nuestra entrevista con Juan José Martín, experto en industria textil burgalesa) decidimos contactar con Carmen Cascón (licenciada en Historia y responsable del blog) para que nos hablase de su blog y del papel de la industria textil bejarana en el pasado y en el presente. Hemos dividido en la entrevista en dos partes, os dejamos hoy con la primera de ellas. Esperamos que la disfrutéis.

Bienvenida al blog de MUND, Carmen. Para todos nuestros lectores, cuéntales qué podrán encontrar cuando visiten el blog “Pinceladas de Historia Bejarana”.
El blog “Pinceladas de Historia Bejarana” pretende ser un punto de encuentro de investigadores y colaboradores a la vez que una ventana abierta al mundo para todo aquel que le interesen los temas históricos, artísticos y folclóricos. Aunque este espacio se centra en Béjar (provincia de Salamanca) en realidad intenta asumir y abrazar a otros pueblos de la comarca y de los alrededores. Al mismo tiempo quizá la seña de identidad que caracteriza al blog es su seriedad en cuanto al tratamiento de la información se refiere. En este sentido el blog se utiliza como archivo de artículos publicados en la prensa local que de otro modo permanecerían sumidos en la oscuridad y que de esta forma quedan a disposición de los interesados. Béjar bien pudiera ser que, mediante este espacio, sea mejor conocida en cuanto a sus tradiciones, Historia y Arte. Por fin podemos demostrar a los bejaranos y al público en general que “Béjar sí tiene Historia”. Con esta frase aludimos a una vieja máxima hondeada a los cuatro vientos en nuestra ciudad, surgida en la primera mitad del siglo XX, aludiendo a la inexistencia de acontecimientos de importancia en la localidad textil.



Nos pareció muy interesante la labor que hacéis en vuestro blog, recuperando la Historia de vuestra localidad y acercándola a vuestros lectores. El blog, ¿fue una idea que surgió como un blog tuyo personal o fue un proyecto común entre más personas?
El blog fue ni más ni menos que una condición indispensable para aprobar una asignatura de marketing que estaba cursando en 2008. Celeste Sanz Ferramola, mi profesora, además de enseñarme los rudimentos para la confección de un blog, me animó para que en él colgase los artículos que por entonces estaba escribiendo sobre Historia en el semanario local Béjar en Madrid (desaparecido con el inicio de 2012 cuando le quedaban sólo 5 años para cumplir el siglo de existencia). Es a ella a quien debo el aprendizaje de los aspectos técnicos y la idea primigenia.

¿Cuántas personas colaboran en él?
Al proyecto se unieron colaboradores como Roberto Domínguez Blanca, José Ignacio Díez Elcuaz y Vega Gómez González (historiadores del Arte), Jesús González López y Óscar González Hoya (historiadores como yo misma), Manuel Antonio Marcos Casquero y José Antonio Sánchez Paso (filólogos), Javier Ramón Sánchez Martín (ingeniero y experto en historia textil local), Josefa Montero (musicóloga), José Álvarez Monteserín (presidente de la Asociación de Amigos de la Plaza de Toros), Alberto Bravo Martín (autor del blog Carolus II y con raíces en el pueblo de Lagunilla), Raúl Vicente Baz (archivero de la catedral de Salamanca) o Luisa Gómez González (guía de turismo de Piedrahíta).



¿Cómo se desarrolló la industria textil en Béjar?
La industria textil bejarana hunde sus raíces en la Edad Media. Los factores que motivaron un desarrollo tan temprano fueron numerosos aunque habría que destacar la abundancia de agua, necesaria para el lavado de la lana y el proceso del tintado; la situación de la villa en un enclave próximo tanto a la Vía de la Plata, camino por el cual trashumaban los rebaños de ovejas merinas desde Extremadura hacia el norte, como a las extensas dehesas extremeñas; la existencia de un río, el Cuerpo de Hombre, caudaloso y encajado entre montañas, cuya fuerza fue aprovechada para mover los batanes y molinos construidos en su ribera; y una abundancia de madera útil para calentar grandes tinas de agua donde se sumergía la lana para ser convenientemente lavada. Sin embargo, hay que hacer constar que era una producción modesta y centrada en la pañería basta. Las duquesas de Béjar, María Teresa Sarmiento de la Cerda y Mª Alberta de Castro y Portugal, y luego su nieto e hijo respectivamente, don Juan Manuel II de Zúñiga, en un modelo infrecuente de aristocracia castellana interesada por las manufacturas, impulsaron el textil en Béjar y en otras localidades de sus señoríos (Becedas en Ávila o Gibraleón en Huelva), concertando y firmando con maestros flamencos, holandeses, franceses, ingleses e incluso alemanes contratos por los cuales se asentarían en ellas y enseñarían sus técnicas de tintado y de producción de paños finos a los habitantes de estas villas. La aventura comenzó en 1691 y en general podemos hablar de éxito rotundo. Nuestro principal cliente a lo largo de la Historia fue el estado, a través de la firma de contratas de paño militar; es decir, que hasta hace prácticamente treinta años el ejército español se vestía con tejido procedente de nuestros telares.

¿Por qué crees que la aristocracia bejarana tuvo ese interés en impulsar la industria textil en su localidad?
La Casa Ducal poseía desde el siglo XVI el monopolio sobre el tintado de los paños, así que les interesaba aumentar sus beneficios a través de la implantación de tributos como la alcabala (que gravaba además las piezas producidas). Por otro lado, los Zúñiga aprovecharon una serie de medidas que intentaban potenciar el desarrollo de las manufacturas durante el reinado de Carlos II y que pretendían que la aristocracia fuera el motor del desarrollo económico en sus estados.




¿Cómo crees que debió ser el aprendizaje de los operarios bejaranos a través de sus maestros europeos? ¿Crees que las diferencias linguísticas y culturales supondrían una dificultad añadida para dicho aprendizaje?
Desde luego es muy sugerente imaginar la situación del Béjar de finales del siglo XVII cuando a una pequeña villa castellana empieza una inmigración de personajes procedentes de diversos países. En todo caso la Casa Ducal siempre les protegió de cualquier ataque por parte de los bejaranos, con medidas que les favorecían por encima del resto. Parece ser que no hubo conflictos de importancia, aunque se ha documentado que al duque le preocupaba el tema religioso. A pesar de atraer a gentes de probada religión católica, los sacerdotes bejaranos siempre se quejaron de su dificultad para comunicarse con ellos por desconocer sus lenguas.  Incluso se pensó en instalar un colegio de jesuítas para enseñar diversas lenguas, proyecto que no se llevó a cabo.

¿Cuál fue la mejor época de la producción textil bejarana? ¿Se sabe el número de fábricas que llegó a existir en aquel momento?
Se puede hablar de tres grandes épocas punteras del textil bejarano: la primera mitad del siglo XVIII con el advenimiento de los maestros extranjeros a la villa de la mano de la Casa Ducal; los años 50 del siglo XIX, momento en el que Pascual Madoz contabilizó la existencia de 200 fábricas con una producción de 754.600 varas de paño y bayeta al año (unas 23.000 piezas), empleando a unas 4.000 personas; y el periodo posterior a la guerra civil cuando la industria bejarana recibió un gran impulso, como hemos visto. Uno de los caballos de batalla por entonces era que se hacía precisa la sustitución del paño de lana de carda por el de estambre, proceso que se pudo poner en marcha con la formación de la THESA (luego Hispano Textil). Hacia 1946 existían 48 fábricas de paño, 6 hilaturas, 3 de lana regenerada, 5 lavaderos de lana y 7 aprestadores. Quizás la fábrica de mayor volumen de producción entonces fuera la de García Cascón, que daba trabajo a cerca de 1.000 trabajadores.



Actualmente ¿sigue existiendo actividad textil en Béjar? Si existe, ¿cómo ves su futuro, con la sombra del gigante chino sobre nuestras cabezas?
Todavía siguen resistiendo ante el invasor varias fábricas textiles, aunque ninguna que abarque todas las fases del proceso textil desde la llegada de la lana hasta su salida completamente acabada. Así, cada una se ha especializado en uno de estos procesos. “Hijos de Rafael Díaz S.A.” (creada en 1837) se dedica preferentemente a la hilatura y tejeduría de lana y sus mezclas; “Manuel Bruno Fraile” (fundada en 1810) fabrica tejidos de estambre y carda; “Pablo Farras Faus S.A.” (originaria de 1943) a la tejeduría de paños de tejidos de lycra y lana; “Manufacturas S.A.” (creada en 1945) al lavado de la lana; “Comercial Textil V. Bermejo e Hijos S.L.” (fundada en 1959) principalmente a la tejeduría de lana y sus mezclas; y “González Tejeda S.A.” (su origen se remonta a 1957) a la tejeduría, sobre todo al paño de capa española; “Confecciones Yuste” a la confección; “Lanas Argenta” al almacenaje y claseo de lana; y “Emilio Muñoz Béjar” (casa fundada en 1913) a la fabricación de botones y emblemas metálicos, al margen otros almacenes de lana de regulares dimensiones. En el censo de la Cámara de Comercio e Industrias de Béjar de 2011 se contabilizaban 24 establecimientos bajo el epígrafe de “industria textil”. Con estos datos nadie dudará de que el sector textil bejarano se mantiene a flote en unos tiempos en los que, además de la crisis económica, se aprecia un decaimiento general de la industria a nivel europeo. Pienso que si nuestras fábricas se han mantenido hasta hoy ha sido gracias a la oferta de un paño de gran calidad, avalado por siglos de experiencia, aunque sería necesaria la inmersión de la misma en novedades tecnológicas que hagan nuestro paño competitivo, por ejemplo, innovando en cuanto a fibras sintéticas se refiere. China no deja de ser un país que también se está resintiendo por la crisis y que fabrica, no lo olvidemos, para consumo interno.




Continuaremos con la segunda y última parte de la entrevista a Carmen en nuestra siguiente entrada. No os la perdáis.

Fotografías antiguas: Fotos Antiguas de Béjar y Documentos de Béjar.


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lunes, 12 de marzo de 2012

"China ganará la batalla textil si no cambiamos de parámetros"

Continuamos con la segunda y última parte de la entrevista a Juan José Martín García, profesor de Historia Económica de la Universidad de Burgos.

Sabemos que además de los libros que has publicado das clase en la
Universidad de Burgos sobre Historia Económica. ¿Te han sorprendido las dimensiones de esta crisis económica que atravesamos?

Sinceramente no. Y menos en el caso español. Me explico. En España hemos pasado en veinte años de contar con una economía en vías de desarrollo, a crear un gigante con pies de barro, basado en el sector de la construcción. Nos creímos los nuevos reyes Midas y estrujamos la gallina de los huevos de oro hasta que no dio más de sí. No reinvertimos ni en investigación, ni en desarrollo, ni en educación, ni en economía productiva. "De aquellos polvos, estos lodos".

¿Crees que esta época tan difícil que vivimos ahora servirá al menos para tomar nota a quienes corresponda y evitar que esto se repita en un futuro?
A pesar de que, por lo común, se piensa que la Historia no sirve para nada, debiéramos aprender y mucho de ella. Crisis como las del crack del 29, o los innumerables casos de desastres económicos acaecidos en España desde el siglo XVI hasta hoy, demuestran que conocer la Historia es fundamental para no repetir errores. Una mayor inversión en educación e I+D+i, es un factor fundamental para salir de la crisis. Sin embargo, nos empecinamos en lo contrario, recortando nuestros presupuestos en investigación y educación y añadiendo "albarda sobre albarda" a un tejido productivo sin incentivos. Para qué seguir.

¿En qué medida crees que la industria textil en Pradoluengo se ha visto afectada por esta crisis? ¿Cómo ves el futuro de la industria textil en la localidad?
En los últimos años la localidad no ha sabido diversificar su industria y la especialización en el calcetín no ha servido para que surgiesen otras vertientes. Si a ello añadimos la apertura de aranceles por parte de los burócratas europeos que han facilitado la entrada de confecciones asiáticas elaboradas en muchas ocasiones mediante mano de obra sin derechos laborales y con técnicas comerciales cercanas al dumping, la industria pradoluenguina ha sufrido como nunca un auténtico varapalo. Tan sólo una mayor especialización en producciones de calidad harán mantenerse a unas pocas firmas exclusivas.




¿Crees que es posible luchar contra el gigante asiático y sobrevivir a él?
Creo que la batalla está perdida si continuamos pensando con los parámetros del siglo XX. Quizás, lo único que le quede a Pradoluengo sea luchar por un nicho de calcetín de calidad, que sea referente en el campo deportivo y que sea sinónimo de profesionalidad. En cierta ocasión, haciendo una entrevista a un jamonero de Pradoluengo, éste me decía que los chinos nunca podrán hacer jamones como los de aquí por mucho que lo intenten. Pues bien, con nuestros calcetines ocurre lo mismo. Quizás ya no se puedan fabricar uno de cada cuatro calcetines españoles como se hacía en la década de 1980, pero con seguridad se elaborarán apreciadas prendas específicas.

¿Debemos deducir por tus palabras que en la década de los 80 Pradoluengo producía el 25% de los calcetines que se hacían en España?
Así es.

Para alguien que no conozca Pradoluengo, ¿cómo explicarías que un pueblo que no llega a los dos mil habitantes haya tenido esa trascendencia en la industria textil española?
Lo cierto es que la trascendencia la tuvo hace ya décadas. Es decir, la importancia relativa de la localidad como núcleo industrial ha ido languideciendo desde la década de 1940 hasta hoy. En el siglo XIX Pradoluengo fue uno de los "gallitos" de la industria lanera española y, durante la Guerra Civil, al ser uno de los pocos centros textiles en la zona franquista, tuvo un repunte espectacular de la producción, de más de un 300 por 100. Sin embargo, cuando acabó la contienda, otros centros importantes fueron relegando poco a poco a Pradoluengo. De poco le sirvió haber sido "fiel" al bando vencedor, ya que su tejido fabril quedó obsoleto y, como muchos pueblos de Castilla, más que recibir población, fue un auténtico vivero de emigración. Por eso, no es descabellado hablar de milagro cuando nos referimos a su industria textil, con más razón en 2012.

¿Hubo alguna época en la historia textil pradoluenguina en la que el
sector atravesara por una crisis como la que vivimos ahora?

Crisis siempre ha habido y muy fuertes. Ya hemos señalado la que acabó con las bayetas después de más de trescientos años fabricándolas. Con los calcetines se lleva menos tiempo, cien años, pero está claro que su supervivencia será un auténtico milagro. Quien pueda vivir de hacer calcetines en Pradoluengo en adelante, es porque realmente su producto será de gran calidad y merecerá la pena.

¿Sigues colaborando con el Diario de Burgos? ¿Qué tipo de colaboraciones haces?
Sigo colaborando con el Diario porque creo que si Pradoluengo no aparece en la prensa es como si no existiese. Lo cierto es que su relevancia a nivel provincial ha bajado, pero se pueden y se deben seguir expresando las capacidades y posibilidades que tiene. Además de informar sobre la actualidad municipal, sigo haciendo entrevistas a personajes destacados de la villa y de vez en cuando envío reportajes sobre historia, antropología y curiosidades de este rincón demandino.

Por último, te agradecemos que nos hayas dedicado tu tiempo con esta entrevista. ¿Quieres añadir algo más?
Nada más. Quien se debe mostrar agradecido soy yo por vuestra entrevista. Sólo quisiera añadir que deseo todos los éxitos comerciales y personales a la firma MUND, que sigue siendo un hito destacado para todo un pueblo y para sus más de quinientos años de Historia dedicados a la industria textil.

Haz clic aquí para ver la primera parte de esta entrevista.
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miércoles, 7 de marzo de 2012

"Si nuestros antepasados vieran que MUND exporta calcetines hasta el útlimo rincón de la Tierra se quedarían boquiabiertos"

Inauguramos con este post nuestra sección de MUND Entrevista. En esta sección entrevistaremos a gente relacionada con el mundo de la cultura, el deporte, la competición, la aventura...  Con respecto a la entrevista de hoy, queríamos saber un poco más sobre nuestras raíces, conocer cuáles fueron los comienzos de la fabricación de calcetines en Pradoluengo, y para ello hemos tenido el placer de poder entrevistar a Juan José Martín García, Doctor en Historia por la Universidad de Burgos y profesor asociado de Historia Económica en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Burgos. Haremos dos entregas de la entrevista, la primera centrada en el nacimiento de esa industria textil y la segunda en su posterior evolución hasta la actualidad. Que disfrutéis.


Sabemos que has publicado varios libros sobre la industria textil en la
provincia de Burgos. Cuéntanos cuántos has publicado en total y qué libros son.

En total he publicado siete libros y una docena de artículos en revistas especializadas. De ellos, cuatro libros y cinco artículos se refieren a la industria textil, principalmente la de Pradoluengo desde su aparición en el siglo XVI hasta la actualidad. De este bagaje, destacaría el que me publicó la Junta de Castilla y León en su colección Estudios de Historia, titulado "La industria textil de Pradoluengo (1534-2007). La pervivencia de un núcleo industrial", que resume en 484 páginas mi tesis doctoral. En cuanto a los artículos, señalar que recientemente la revista Alcores me ha publicado uno que se refiere a la clase obrera pradoluenguina en época contemporánea.

Los orígenes de MUND tenemos que buscarlos en la tradición textil de
Pradoluengo, transmitida de familia en familia a lo largo de generaciones.
¿Qué papel dirías que ha tenido Pradoluengo en la industria textil española?

En sus orígenes, en torno al siglo XVI, Pradoluengo es un centro artesano más en su zona. Es en el siglo XVIII cuando empieza a especializarse en la fabricación de bayetas; esta especialización llevó a que Pradoluengo se convirtiese a lo largo del siglo XIX en el principal núcleo del norte español dedicado a la fabricación de bayetas. A finales de siglo este tejido sufre una fuerte crisis que la industria pradoluenguina solventó con la reconversión hacia boinas y fajas. Posteriormente se empiezan a fabricar calcetines, y Pradoluengo y Béjar quedan como los únicos núcleos textiles de la Castilla contemporánea. El siglo XX fue el de la especialización calcetera. En la actualidad se ha llegado a límites de supervivencia a causa de la globalización, que ha castigado muchísimo a este sector.

¿Qué factores crees que se dieron en Pradoluengo para que el pueblo se dedicase a esta actividad?
En primer lugar, la existencia de abundante materia prima: lana churra del país. En segundo, la corriente del Río de Pradoluengo, que posibilitaba el movimiento de batanes, hilaturas y tintes. En tercero, la existencia en las inmediaciones de tierra de batán, necesaria para el proceso de enfurtido de los paños y bayetas y, en cuarto, de mano de obra abundante a través del llamado sistema de adelantos o Verlag-System.



¿Pradoluengo es un caso aislado en la provincia de Burgos o hubo otras poblaciones que también se dedicaron a la industria textil?
Hubo industria textil en distintos momentos en localidades como Frías o Belorado pero, a partir del siglo XVIII, Pradoluengo despunta con claridad frente a las demás. En el siglo XIX, como hemos dicho, se puede decir que es la única población burgalesa verdaderamente industrial, no en vano, alrededor de 1849, más del 50% de los obreros industriales de toda la provincia trabajaban en Pradoluengo, una cifra realmente significativa.

¿Cómo valoras que una empresa como MUND exporte calcetines de Pradoluengo a todo el mundo y disponga de distribuidores en más de 50 países?
El ejemplo de MUND es gratamente sorprendente. Los fabricantes pradoluenguinos de los siglos XVIII y XIX transportaban a lomos de mulas o a través de arrieros sus producciones, principalmente hacia la Cornisa Cantábrica, Castilla y León y Madrid. Ya en el siglo XX, el ferrocarril ayudó a distribuir boinas y calcetines por toda España, pero siempre con grandes dificultades. Si nuestros antepasados levantasen la cabeza y viesen que en la actualidad, MUND exporta calcetines de Pradoluengo hasta el último rincón de la Tierra, no sé cómo reaccionarían, se quedarían boquiabiertos, pero lo que sí sé es que se sentirían realmente orgullosos, ya que su vida, su trabajo, se dedicó a eso.


Imaginamos que tus libros son fruto de horas y horas de muchísimo trabajo de investigación. ¿Nos puedes contar algún dato o alguna anécdota que encontraras investigando y que te sorprendiera o te llamara la atención especialmente?
Las fuentes son frías al respecto, pero siempre traslucen un espíritu de lucha y trabajo duro por parte de los pradoluenguinos. Aunque los documentos siempre hablan de cifras, ventas o compras, también se conocen algunas anécdotas. Por ejemplo, había un fabricante de boinas, llamado Roque de Miguel y conocido popularmente como Roquito. Su figura era de las llamadas en el pueblo como "típico", adornando cafés y tabernas con sus frases y chascarrillos. Una de las más recordadas es la siguiente. Decía Roquito: "Qué más da que boina se escriba con b o con v, el caso es que "haiga" pedidos". 

Os emplazamos a la segunda parte de la entrevista en nuestro próximo post. ¡Permaneced atentos!

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