¿Es el ironman la
prueba más dura que existe en el
mundo del deporte, con permiso del ultraman? Probablemente lo sea; desde luego,
es la disciplina de triatlón disputada
en un solo día más dura que hay. El esfuerzo
físico que exige el ironman lleva al límite la capacidad de sufrimiento de quien lo
practica. Después de hablar del búlder,
hoy profundizamos en el ironman. ¿Lo
conoces?
Un triatlón extremo
Si ya de por sí el triatlón
es una disciplina durísima (pues rendir a buen nivel en una prueba que
combina natación, ciclismo y carrera
requiere una forma física y mental
excelente) cuando el triatlón se
lleva al extremo aumentando las distancias de las pruebas, el desafío
resulta sólo apto para los más preparados.
Eso es el ironman, el triatlón más
duro que existe de todos los que se realizan en un solo día, donde las distancias son las más largas: 86 km. de natación, 180 km. de ciclismo y
42,2 km. de carrera a pie. Las tres competiciones se realizan seguidas. Una barbaridad.
La mente también
compite
En el ironman no sólo es imprescindible una gran resistencia
física: la fuerza mental también resulta decisiva para poder rendir bien. Además de nadar, pedalear y correr, el atleta deberá tener la cabeza muy preparada para soportar las circunstancias extremas a las que el
ironman le va a someter. El sufrimiento
va implícito en esta competición y el que la practica debe saber
sobrellevarlo, por lo que la psicología juega un papel determinante. Por ello, la combinación de una
óptima forma física y mental resulta crucial en este deporte.
Imagen 01: White Goforit





