Hola Fernando, bienvenido al blog de MUND. ¿Cuándo y cómo te aficionaste
a correr?
Corriendo
llevo muchísimo tiempo, desde los diez años ya participaba en carreras
escolares. Siempre me ha gustado correr, pero fue en 2014 (a principios de la
temporada) cuando me introduje en el mundo del canicross. 2015 ha sido mi
segunda temporada completa compitiendo en este deporte.
Nos imaginamos que este cambio de modalidad deportiva ha sido un paso
decisivo en tu carrera…
Sí que lo ha
sido. También ha sido un cambio de mentalidad, pues el canicross es una
disciplina completamente diferente al mundo del atletismo, ya que en el
atletismo te preocupas solo de ti y en el canicross formas parte de un equipo.
Además de las carreras, también es diferente todo en los entrenamientos; por un
lado yo entreno solo, haciendo mis rodajes y mis series, pero después entreno
también con los perros. Yo diría que el mundo del canicross no tiene nada que
ver con el atletismo, aquí cuando consigues los éxitos te alegras también por los
perros, es una sensación muy diferente a la de correr solo.
¿Qué es Senbal Mushing Team?
Es nuestro
equipo de mushing. Pusimos el nombre de Senbal en homenaje a los perros que
teníamos, Sentinel y Balta (actualmente de estos dos
perros sólo tengo a Balta, pues Sentinel murió).
Mushing es el deporte con perros de tiro, englobando
todas las modalidades: patín, bicicleta, carros, nieve, cross… El equipo lo
fundamos en 2014.
El canicross es un deporte cada vez más conocido y practicado en España.
¿Has notado un incremento desde que empezaste a practicarlo tú?
Sí, lo he
notado mucho. Cada año se incrementa el número de licencias de canicross, sirva
como dato que en el Campeonato de España de este fin de semana pasado fuimos
casi 300 participantes, lo cual está muy bien. El canicross es un deporte
relativamente fácil de practicar y hay mucha gente que viene del atletismo, el
running o el trail-running y que tiene perro y decide probar a correr con él.
Cuando alguien lo prueba es fácil que quede atrapado por el canicross, pues es
un deporte que engancha.
¿Por qué crees que eso ocurre?
Es un mundo
divertidísimo, donde se descarga adrenalina, se liberan tensiones y se disfruta
mucho. Cuando yo lo probé no tenía perros, ¡y ahora me he enganchado a ellos!
¿Qué crees que se necesita para practicar este deporte?
Hay que tener
un carácter sereno y fuerte. Tanto en las carreras como en los entrenamientos
los perros están muy tensos y no se puede dejar nada al azar. Hay que tenerlo
todo controlado, con mucha disciplina, los perros tienen que tener su rutina y
ser conscientes de cuándo están entrenando y cuándo están jugando. Alguien
excesivamente blando lo pasaría mal, pues las carreras requieren garra e
intensidad. También debes mostrar seguridad, pues si los perros perciben que
vas inseguro ellos no responden bien.
¿Qué es lo que más te gusta del canicross?
Seguramente
lo que más me gusta es esa sensación que se siente después de correr una
carrera y terminar junto a tu perro sabiendo que todo ha salido bien. Cuando se
prepara una competición se invierten muchas horas en ella: entrenamientos,
alimentación, juegos, salidas… Son muchos factores que hay que cuidar, y cuando
todo sale bien uno ve que ha merecido la pena ese gran esfuerzo.
Preséntanos a tus perros, para que los conozcan los lectores de nuestro
blog.
Mi primer
perro lo tuve el año pasado y se llamaba Sentinel,
un alaskano (mestizo entre husky y perros de caza). Con él conseguimos grandes
títulos, como el Campeonato Gallego o el Subcampeonato de España, pero el perro
murió de forma inesperada. Actualmente tengo tres perros, una se llama Balta,
otra se llama Sherpa, hermana de Sentinel y también
tengo un macho alaskano que se llama Wali. Con este último estamos participando
en las pruebas más importantes de la temporada. Todos los perros proceden de
Cantabria, del musher Álvaro López Cobo, y están preparados genética y
mentalmente para este tipo de carreras.
¿Qué tipo de vínculo se establece entre el perro y el deportista?
Es algo
mágico y a la vez muy importante. Si tu perro no tiene un vínculo fuerte
contigo y no sabe confiar en ti, nunca conseguirás nada en canicross. Hay
muchos perros que no funcionan bien en este deporte porque, a pesar de que
tienen unas condiciones físicas estupendas, no están emocionalmente unidos a
sus mushers. Surgen entonces problemas de miedos, de timidez, de inseguridades…
¿Cómo se trabaja ese vínculo con el animal?
Es un trabajo
enorme que se consigue día a día. Hay que compartir mucho tiempo con los
perros, enseñarles a seguir rutinas, darles cariño y a la vez hacerles entender
que deben respetarte y aprender los límites de cómo comportarse contigo.
También hay que trabajar rutinas de alimentación. En general, diría que se
trata de invertir mucho tiempo con los perros y de tener mucha paciencia con
ellos. Después, a la hora de competir, si has trabajado bien con los animales
ellos entregan todo por ti.
Cuando ganas una carrera, ¿crees que los perros son conscientes de que
han conseguido una victoria?
Yo estoy
seguro de que sí, porque ellos saben cuál es tu reacción y perciben cuando tú
te alegras. Incluso en plena carrera ellos perciben tu miedo si las cosas no
las ves claras, o tu euforia si sientes que todo va bien.
¿El perro recibe algún premio especial cuando lo hace bien?
En los
entrenamientos yo trabajo mucho con refuerzos positivos. Si él está tirando y
trabajando bien yo le animo con una palabra positiva, “muy
bien”, “¡bravo!”, y al final de la sesión
siempre recibe por mi parte una caricia o una palabra amable si su trabajo ha
sido bueno. En las fases iniciales de trabajo con un perro le refuerzo con
comida apetitosa, o me pongo a jugar con él a la pelota tan pronto acaba la
sesión. De esta manera el animal aprende más rápidamente. Luego, cuando ya
hemos trabajado más, el perro sólo recibe refuerzos positivos cuando lo ha
hecho perfecto. Entonces afinamos todo mucho más, él debe responder al momento
a mis órdenes (saber cuándo tirar más, obedecer cuando digo “derecha”, o
“izquierda”, por ejemplo). El secreto es que ellos trabajen y a la vez
disfruten cuando vean que lo han hecho bien.
¿Qué tipo de entrenamientos sueles hacer con ellos?
Según la
disciplina que hagan los perros realizo entrenamientos específicos. Si voy a
competir en canicross individualmente con un perro intento entrenar solo con
ese perro, pues si entreno con más perros además de él puede sentirse solo
cuando compita y no rendir igual. Si la carrera es con dos perros, hago los
entrenamientos con los dos. La planificación también es muy importante; en
invierno trabajamos mucho la fuerza (circuitos con cuestas donde yo voy siempre
frenando y ellos tienen que trabajar la fuerza, por ejemplo). Al principio de
temporada hacemos 2 ó 3 días a la semana, y según entramos en el invierno
subimos a 4 ó 5 días, o incluso hacemos 3 días seguidos y uno de descanso para
después repetir la rutina. Luego, de cara a campeonatos importantes, trabajamos
más la velocidad. Hacemos series con mucha intensidad, frenamos unos minutos y
volvemos a ir a tope. En cualquier caso, yo prefiero que ellos tiren en los
entrenamientos antes de que vayan rápido todo el rato, pues los perros ya son
rápidos por naturaleza y no necesitan trabajar tanto ese aspecto.
En muy poco tiempo has conseguido muchos éxitos (campeón gallego de
canicross, subcampeón de España, diferentes triunfos en diferentes pruebas…).
¿Cómo valoras tu trayectoria en el canicross hasta ahora?
Estoy
disfrutando mucho de todo lo conseguido y me siento muy contento de que en las
carreras se esté reflejando el trabajo de todo el año. En realidad es un
ejercicio de superación, pues competimos contra nosotros mismos, pero
intentamos mejorar los resultados que obtenemos en las carreras. Siempre
tratamos de ganar, pero no es el resultado lo que más me preocupa; me preocupa
más que disfrutemos en las carreras y que el trabajo diario quede reflejado en
ellas. Esa es la mayor alegría. En este sentido tengo que decir que ningún otro
deporte me había dado tanta satisfacción como el canicross, incluso diría que
más que un deporte el canicross ya es una forma de vida para mí.
¿Te has planteado probar alguna otra modalidad de mushing que no sea
canicross?
Es posible,
de momento soy joven y el cuerpo me pide caña, y para eso el canicross es la
modalidad más adecuada. Un perro que tira mucho obliga a hacer un trabajo
considerable con lumbares y glúteos, especialmente si el terreno es escarpado.
Allí las piernas sufren mucho. Ahora es eso lo que me pide el cuerpo, pero no
descarto hacer un parón el año que viene con el canicross para probar otras
modalidades como bici o patín. En general creo que con el mushing no hay que
precipitarse, hay que hacer cada cosa progresivamente. Lo suyo es empezar
primero con canicross, donde sólo vas con un perro, y luego puedes probar la
bici (donde ya hay un vehículo por medio), el patín (con dos perros) o el
triciclo (hasta con cuatro perros). Para practicar estas modalidades hay que
entender el mundo del perro y saber controlarlo perfectamente.
Además de correr eres profesor de guitarra clásica. Seguro que
encuentras alguna analogía entre las dos actividades, correr y tocar la
guitarra…
¡Muy buena
pregunta! Toda mi vida me he dedicado a la música y a entrenar, son dos mundos
que para mí han sido siempre paralelos. Es verdad que la música me permite
ganarme la vida a través de la docencia y de los conciertos, pero dedico
muchísimo tiempo y esfuerzo a correr. Las analogías entre las dos actividades
son inmensas. La primera de ellas es la disciplina, tanto un músico como un
corredor de canicross tienen que dedicarle tiempo a diario, saber cuándo tienes
que estudiar, cuándo debes trabajar, cuándo debes parar… Por otro lado, la
música clásica me ayuda en el tema emocional, de cara al perro. El canicross es
un mundo más visceral o agresivo, y el de la música clásica es más emocional y
pausado, y en mi caso el mundo de la música me sirve para suavizar mi otro
mundo, el del canicross.
Terminamos la entrevista y quiero preguntarte qué tal con MUND.
Cuéntanos qué sensaciones te producen nuestras prendas.
Lo primero que
quiero decir es que estoy muy agradecido a MUND por confiar en mí. La sensación
que tengo cuando llevo prendas MUND es genial, pero no es nueva, pues yo ya
conocía la marca antes de contar con su patrocinio y ya la utilizaba. Siempre
me había gustado. Ahora mismo estoy encantado, entreno y compito siempre con
prendas de MUND. Son fáciles de vestir, no tengo rozaduras, son transpirables,
duraderas… ¡Estoy muy contento con ellas!
Nada más,
Fernando. Muchas gracias por tu tiempo y que sigas disfrutando del canicross y
también de la guitarra.
Noraboa polo traballo.
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