martes, 15 de diciembre de 2015

Del running al trail-running

El paso del running al trail-running, o de correr en llano a hacerlo por montaña, puede ser un estímulo para algunos corredores que quieran innovar y adentrarse en un nuevo deporte, pero deberán tener en cuenta que ese paso supone un cambio sustancial. De hecho, aunque siga tratándose de correr, se trata de un deporte diferente, que requiere un entrenamiento diferente, unas condiciones físicas diferentes y una mentalidad diferente para las carreras. Veamos por qué. 



Mentalizarse del cambio

En los últimos tiempos hemos vivido una explosión del running: cada vez corre más gente, cada vez hay más carreras y día a día crece el interés por este deporte. Con las carreras por montaña no ha habido un boom tan grande, pero sí que se ha notado un incremento de corredores. Cuando entrevistábamos en este blog a Beatriz Real, la atleta conquense patrocinada por MUND nos decía que en los últimos años había notado mayor participación en las carreras por montaña, y un nivel de preparación más alto entre los competidores. También es un hecho que muchos corredores de llano deciden probar a correr por montaña, en  muchos casos como un reto deportivo o de superación. Lo primero que deberá tener en cuenta un corredor de llano es que, a pesar de que el trabajo realizado en llano le servirá como base, todo va a cambiar de forma drástica. Debe mentalizarse de que correr por montaña no tiene nada que ver con hacerlo en llano, y a pesar de contar con una ventaja respecto a las personas que nunca hayan corrido tendrá que saber empieza en un nuevo mundo donde casi parte de cero. 



Adaptarse a un nuevo terreno

“Lo primero que le diría a un corredor de llano que se inicia en el trail es que se olvide de la velocidad y se concentre en realizar al menos dos sesiones de carrera a la semana con algo de cuestas”, nos dice Beatriz Real. “Que potencie la musculatura de piernas, cuádriceps y glúteos con gimnasio o con ejercicios específicos. Una buena forma de empezar a adaptarse al nuevo terreno para un corredor de llano puede ser alternar sus entrenamientos de carrera con entrenamientos en terreno montañoso. Como dice Beatriz, un factor clave en el corredor de montaña es la fuerza y la musculación de sus piernas; para ejercitar estos músculos son importantes los entrenamientos con cambios de ritmo en terreno abrupto natural, y la realización de ejercicios de fuerza en gemelos y glúteos mediante la subida de pequeñas cuestas.  



Creo que las series es buena idea hacerlas en cuestas al menos un día en semana, pero poco a poco, sin obsesionarse, porque la adaptación lleva su tiempo. Se perderá algo de velocidad a cambio de ganar potencia. También es importante fortalecer el tren superior para afrontar mejor las carreras con desniveles”, observa Beatriz. A medida que el corredor va familiarizándose con su nuevo entorno deberá alargar e intensificar de forma paulatina los entrenamientos. Sesiones de fartlek y ejercicios de salto combinados con ejercicios abdominales y lumbares en gimnasio ayudarán a que el cuerpo se acostumbre al tipo de trabajo que exige el trail-running. También deberán trabajarse las bajadas en diferentes tramos montañosos para que las piernas se acostumbren a correr hacia abajo y para evitar posibles lesiones. Por último, ejercicios en escaleras y en mountain bike son también una buena preparación para el corredor que va a correr en montaña.



Fotografías 03 y 04: Rosa Gema García Guerrero

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